Ozonoterapia

La ozonoterapia es una fórmula increíble y única de ayudar al cuerpo en el proceso de sanación y desintoxicación.

Se utiliza para tratar una gran variedad de padecimientos crónicos, tales como: enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedad de Lyme, hepatitis crónica, herpes, estados de fatiga crónica, degeneración muscular, colitis, enfermedad de Crohn y enfermedades autoinmunes.


 
 

¿Qué es el Ozono?

Para entender qué es el ozono, tenemos que empezar por saber que, el aire que respiramos está presente en el aire como un par de átomos de oxígeno (O2), esta es la forma más estable del oxígeno.

El ozono por su parte está compuesto por tres átomos de oxígeno (O3). Es la adición del tercer átomo lo que hace que el ozono adquiera todas sus propiedades médicas.

El uso de ozono en el tratamiento de afecciones médicas se desarrolló por primera vez en Alemania a principios de los años cincuenta. Hoy en día, la terapia médica con ozono es común en toda Europa y su uso se ha ido extendiendo gradualmente en los Estados Unidos en las últimas décadas.


¿Cómo se utiliza el Ozono como terapia?

La ozonoterapia solo debe ser utilizada por profesionales que hayan recibido una capacitación completa sobre la forma de aplicación. La auto-hemoterapia, MAH (por sus siglas en ingles Major Auto-Hemotherapy), es la más común y, en la mayoría de los casos, la forma más eficaz de administrar el ozono. El paciente se sienta en una silla y se le extrae de 50 a 200 ml de sangre. Luego se inyecta ozono en la sangre extraída y se agita suavemente, lo que permite que los glóbulos rojos y blancos tomen la capa de ozono, posteriormente la sangre ozonizada es devuelta al cuerpo.

Duración del procedimiento: 30-40 minutos.


¿Cuáles son los beneficios de la Ozonoterapia?

El ozono tiene cinco propiedades que explican por qué funciona tan bien para la mayoría de las patologías crónicas relacionadas con la edad:

Es un potente regulador del sistema inmunológico: cuando el sistema inmunitario está hiperactivo (como en la enfermedad autoinmune), el ozono lo calmará. Por el contrario, cuando el sistema inmunológico está bajo (como en el cáncer, el SIDA y las infecciones crónicas), el ozono lo estimulará. Esta capacidad única del ozono se deriva de su acción sobre los glóbulos blancos, que hace que se produzcan moléculas mensajeras relacionadas con el sistema inmune llamadas citoquinas.

El ozono contribuye al aumento de la absorción de oxígeno al estimular la enzima difosfoglicerato (DPG), esta permite la liberación de oxígeno de la molécula de la hemoglobina para que pueda ser incorporado a la célula. Si existen niveles bajos de DPG, nuestras células se quedan sin oxígeno, padecimiento común en los diabéticos.

El ozono mejora la circulación: esto significa que aumenta y mejora el flujo de la sangre como un líquido, este efecto permite que la mayor parte del oxígeno que transporta la hemoglobina alcance los capilares, dónde en última instancia, las células recibirán más del oxígeno que necesitan, esto lo convierte en un tratamiento ideal para personas con enfermedades inflamatorias crónicas.

El ozono aumenta la protección antioxidante: esta es una gran propiedad, sobretodo en el tratamiento de personas con enfermedades crónicas, ya que tienen defensas antioxidantes deficientes.

El ozono es un poderoso estimulante mitocondrial: la principal causa subyacente detrás de todas las enfermedades degenerativas, incluidas la diabetes, enfermedades cardiacas y el cáncer, es la disminución de la producción de energía mitocondrial. El ozono a menudo puede corregir este problema.


¿Cuándo es recomendable la terapia con Ozono?

Esta es una decisión para un médico capacitado y experimentado en el uso médico del ozono. Debido a sus numerosas propiedades terapéuticas, el ozono se puede utilizar como parte de un plan terapéutico para la mayoría de las enfermedades. Es invaluable en el tratamiento de enfermedades cardíacas y trastornos circulatorios. Infecciones crónicas como hepatitis C, herpes, Lyme y SIDA responden muy favorablemente al ozono. También es muy útil en el síndrome de fatiga crónica, fibromialgia y enfermedades autoinmunes.

Es importante tener en cuenta de que la terapia de ozono no es una panacea o algún tipo de bala mágica. Aunque a menudo es una modalidad indispensable, rara vez es efectiva si se aplica individualmente. En la mayoría de los casos, debe combinarse con un programa personalizado junto a otras terapias alternativas y naturales, como la nutrición y la desintoxicación.