Prolozone

Prolozone es una técnica de inyección homeopática/oxígeno desarrollada por el Dr. Shallenberger. Es excelente para todas las formas de dolor músculo-esquelético y articular, como dolor crónico de cuello y espalda, lesiones del manguito rotador, cadera y rodillas degenerativas y artríticas, discos degenerados y dolor de hombro y codo. Lo bueno del Prolozone es que, debido a que en realidad corrige la patología del trastorno, existe una gran probabilidad de que la persona que sufre de dolor crónico se vuelva permanentemente libre de dolor.


 
 

¿Qué es Prolozone?

Prolozone se deriva de la palabra latina "proli", que significa regenerar o reconstruir, y la palabra ozono, el ozono es la forma más activa de oxígeno en el universo. El Prolozone utiliza el poder del oxígeno para ayudar a los tejidos, articulaciones, ligamentos y tendones dañados a que se regeneren. Esto usualmente causa una curación completa y permanente del dolor.


¿Cómo funciona Prolozone?

La razón por la cual algunas lesiones sanan completamente y otras no, tiene que ver directamente con la circulación. Para que un área dañada del cuerpo se regenere y se cure, debe tener los elementos claves que solo la sangre puede proporcionar: vitaminas, minerales y oxígeno.

De estos 3 elementos el más importante es el oxígeno, los niveles bajos de oxígeno causan una acumulación de ácido láctico, principal causante de dolor.

El tratamiento de Prolozone consiste en dos pasos.

El primer paso es inyectar medicamentos homeopáticos antinflamatorios en el área lesionada para reducir la inflamación.

Posteriormente, el área se infiltra con oxígeno en forma de ozono. El resultado es que los tejidos obtienen todo lo que necesitan para sanar y a medida que se curan, se restablece la circulación en el área y se completa el tratamiento. La respuesta al tratamiento varía de persona a persona, pero la mayoría de las personas necesitan de 3-5 aplicaciones.


¿Cuáles condiciones pueden ser tratadas con Prolozone?

Prolozone funciona en casi cualquier síntoma de dolor, incluyendo: dolor de cuello, latigazo cervical, discos degenerados o herniados, lumbalgia, fascitis plantar, síndrome del túnel carpal, tendones desgarrados, síndrome de la ATM, ciática, neuromas, codo de tenista, desgarros del manguito rotador, lesiones de rodilla y prácticamente cualquier otra lesión deportiva.

Debido a que los tratamientos con Prolozone también resultan en la regeneración de tejido, la técnica también es notablemente efectiva incluso en casos severos de artrosis de cadera o de rodilla. Lo más importante de Prolozone, es que no es solo un tratamiento para el dolor, ya que los resultados en realidad representan una solución permanente.