UBI

Durante más de 70 años, la irradiación de sangre con luz ultravioleta (UBI, por sus siglas en inglés Ultraviolet Blood Irradiation) se ha utilizado con resultados significativos en todo el mundo.

Esta es una terapia que ofrece gran cantidad de beneficios para diferentes trastornos. El UBI no “purifica” la sangre ni intenta tratar toda la sangre en su totalidad, sino que trabaja sobre el sistema inmune y circulatorio del cuerpo para que funcionen de manera más efectiva.


 
 

¿Cómo funciona UBI?

Cuando hablamos de UBI y el efecto que tiene en el cuerpo, no podemos resumir simplemente diciendo: “inactiva las bacterias y los virus” o “reduce la inflamación” o “ayuda a activar el sistema inmune.” Efectivamente hace todas estas cosas, sin embargo, una de las características más especiales de la terapia con UBI es que no es específica, lo que significa que trata a todo el cuerpo para lograr la curación de una manera más integral.


¿Cuáles son los beneficios de UBI?

Con la exposición a la luz UV, las bacterias y los virus en el torrente sanguíneo absorben cinco veces más energía fotónica que los glóbulos rojos y blancos.

La exposición a la luz UV tiene dos consecuencias deseables:

  1. Aumenta la respuesta inmune del cuerpo.

  2. Desintegra simultáneamente los organismos infecciosos, virus o bacterias, presentes en la sangre. Los fragmentos de los agentes infecciosos se reintroducen en el torrente sanguíneo y crean una respuesta similar a la vacunación. Esto activa y dirige el sistema inmune a las infecciones específicas que el cuerpo está tratando de superar.

Otros beneficios reportados incluyen:

  • Mejora de la circulación.

  • Oxigenación de los tejidos.

  • Reducción del dolor tisular.

  • Aumento de la tolerancia inmunológica y al dolor provocado por la radiación o la quimioterapia.

  • Protección cardiovascular mediante el aumento del metabolismo del colesterol, el ácido úrico y la glucosa.

  • Estimulación de la producción de glóbulos rojos.

La dósis adecuada de tratamiento está determinada por variables como el estado de salud del sistema inmunológico del paciente, el tiempo que la persona ha estado enfermo y la gravedad de la enfermedad que se está tratando.

La UBI se puede usar clínicamente como terapia de modulación inmunitaria específica (es decir, psoriasis, cáncer de la linfa) y no específica (infecciones crónicas, fatiga crónica, enfermedad autoinmune, etc.).


¿Existe alguna contraindicación para el tratamiento de UBI?

No se deben tomar antibióticos durante el curso de UBI, a menos que esté bajo la supervisión directa de su médico. Pueden ser fotosensibles y desencadenar reacciones de tipo alérgico.

Los medicamentos a base de sulfa, las tetraciclinas y las fenotiazinas deben permitirse por un período de 7 a 10 días antes de la administración de UBI y no deben usarse durante los siete días posteriores al tratamiento.